La distinción pondera el trabajo del Laboratorio de Biobasados de la Planta de Bioprocesos de Biotecnología Industrial, orientado al diseño de biomateriales funcionales, biodegradables y biobasados elaborados a partir de sustratos residuales de procesos industriales.
El sello otorgado al INTI y publicado en el Boletín Oficial mediante la Disposición 5/2026, determina que el desarrollo “Packaging miceliado” contiene un mínimo de material biobasado del 90%. El innovador producto se obtuvo mediante el crecimiento controlado de micelio sobre residuos orgánicos, que genera materiales moldeables con potencial para reemplazar plásticos convencionales en aplicaciones de packaging. |
|
|
|
| |
| |
 |
| Los bioenvases son una opción ideal para marcas de cosmética natural, empresas productoras de alimentos secos, artículos artesanales y emprendedores que deseen comunicar valores de sostenibilidad a través de su empaque. |
|
|
|
| |
| |
“El micelio es un material vivo, literalmente, que crece, se moldea y reemplaza al plástico”, explica Laura Toyé, del Departamento de Bioprocesos, a cargo del desarrollo. Se trata de la parte vegetativa de los hongos, compuesta por millones de filamentos microscópicos entrelazados, que tiende a “agregar” sustratos formando masas compactas, porosas y livianas que adquieren la forma del molde que las contiene. |
|
|
| Para el desarrollo se utilizó cáscara de girasol y aserrín de álamo. El resultado es un empaque funcional, resistente y alineado con las demandas de consumidores y marcas ambientalmente responsables. |
Las piezas generadas a partir de micelio tienen múltiples ventajas: es un material completamente biodegradable y atóxico y, de acuerdo a su formulación, puede sumar propiedades funcionales como aislamiento acústico, de resistencia a la compresión, baja conductividad térmica y alta resistencia al fuego. |
|
|
|
| |
| |
| El desarrollo forma parte de las líneas de investigación que impulsa el Instituto para fomentar el aprovechamiento de subproductos industriales y contribuir al desarrollo de alternativas innovadoras para la industria nacional. |
|
|
|
| |
| |
|
“Este sello es mucho más que un reconocimiento formal: es la validación de años de trabajo desarrollando materiales a partir de lo que otros descartan”, expresa la responsable del proyecto, que contó con el apoyo de Laura Matos, directora de Biotecnología; Mariela Catone y Romina Soledad Álvarez, del Departamento de Bioprocesos; y de Raúl Fabio Itria, de la Subgerencia de Áreas de Conocimiento.
La obtención de este certificado reafirma el compromiso del Instituto con la generación de conocimiento y la innovación.
|
|
|